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Profilaxis y tratamiento

La profilaxis con vacuna BCG o con dapsona ha proporcionado sólo eficacia marginal y no se recomienda.

Con tratamiento, las secuelas médicas son generalmente menores, pero las deformidades de la lepra pueden constituir un estigma social; los pacientes y sus familias sufren muchas veces aislamiento social. El tratamiento de la lepra lepromatosa requiere pautas más intensivas y ciclos más largos que la forma tuberculoide. Aunque el tratamiento antimicrobiano es eficaz, siguen sin definirse los regímenes óptimos.

La dapsona (4,4'-diaminodifenilsulfona [DDS]), 50 a 100 mg/d v.o. para los adultos, constituye la clave del tratamiento para ambas formas de lepra. Las dosis sugeridas para los niños son de 25 mg 3 v/sem para los pacientes con 2 a 6 años de edad, 25 mg/d para los de 7 a 12 años y 50 mg/d para los de 13 a 18 años. Los efectos adversos comprenden hemólisis y anemia franca (en general leve), dermatosis alérgicas que pueden ser graves y, rara vez, un síndrome caracterizado por dermatitis exfoliativa, fiebre alta y fórmula leucocitaria similar a la de la mononucleosis (síndrome de la sulfona).

La rifampicina suele ser bactericida para M. leprae. Sin embargo, resulta demasiado cara en muchos países subdesarrollados si se administra a la dosis recomendada (600 mg/d v.o.). Los efectos secundarios comprenden hepatotoxicidad, síndromes de tipo gripal y, rara vez, trombocitopenia e insuficiencia renal cuando se administra de forma intermitente.

La clofazimina, un colorante fenacínico similar a la dapsona en cuanto a su actividad contra M. leprae, se administra v.o. a dosis de 50 mg/d o 100 mg 3 v/sem. A dosis de 300 mg/d proporciona una moderada actividad contra las reacciones tipo 2 y quizá contra las tipo 1. Los efectos adversos incluyen intolerancia gastrointestinal y una coloración cutánea no uniforme de tono negro rojizo.

También es eficaz la etionamida a dosis de 250 a 500 mg/d. Sin embargo, puesto que origina molestias gastrointestinales en muchos pacientes y puede causar disfunción hepática, sobre todo cuando se combina con rifampicina, no se aconseja su uso a menos que sea posible vigilar la función hepática con regularidad.

Recientemente se ha demostrado que tres antimicrobianos, minociclina (100 mg/d v.o.), claritromicina (500 mg/d v.o.) y ofloxacino (400 mg/d v.o.), matan con rapidez los microorganismos de M. leprae, y esos fármacos también han resultado eficaces en ensayos clínicos para reducir la infiltración dérmica de la lepra lepromatosa. Su actividad bactericida contra M. leprae es mayor que la de la dapsona, la clofazimina y la etionamida, pero no superior a la de la rifampicina. Sólo la minociclina ha demostrado seguridad para la administración a largo plazo necesaria en la lepra.

Volver a puntos clave    Pautas recomendadas. Se han descrito casos de lepra resistente a la dapsona; la mayoría de los pacientes con resistencia primaria a la dapsona sólo muestran resistencia parcial y responden a las dosis habituales. A pesar de todo, la OMS recomienda regímenes con múltiples fármacos para todas las formas de lepra. En Estados Unidos, donde la resistencia primaria a la dapsona es rara, se recomiendan pruebas de sensibilidad a los fármacos en ratones, para todos los pacientes con diagnóstico reciente y con las formas lepromatosa o limítrofe (bacilos numerosos). Para la lepra con numerosos bacilos en los adultos, la OMS aconseja dapsona, 100 mg/d; clofazimina, 50 mg/d más 300 mg una vez al mes, y rifampicina, 600 mg una vez al mes. Esta pauta se debe mantener durante por lo menos 2 años o hasta que los resultados de las biopsias cutáneas sean negativos (de modo habitual, unos 5 años). Para la lepra con pocos bacilos (forma tuberculoide sin BAAR demostrables), la OMS recomienda dapsona, 100 mg/d, y rifampicina, 600 mg una vez al mes durante 6 meses. Muchos expertos recomiendan en India prolongar ese tratamiento hasta un año.

En Estados Unidos, la lepra lepromatosa se trata con dapsona, 100 mg/d durante toda la vida, junto con un ciclo inicial de rifampicina, 600 mg/d, durante los 2 o 3 primeros años. La lepra tuberculoide se trata con sólo dapsona, 100 mg/d durante 5 años. Se puede solicitar información sobre diagnóstico y tratamiento al Gillis W. Long Hansen's Disease Center, en Carville, LA (504-642-4755).

(c) Manual MERCK. Manual para médicos y estudiantes.